Escritecnología - Exomundos Web

Escritecnología

Escritecnología

Lo sé, escritecnología no sale en el diccionario de la Real Academia Española, pero por suerte, quienes nos dedicamos a esto (y especialmente quienes escribimos ficción especulativa) tenemos (aparte de jetpacks y lásers), el privilegio de inventarnos las palabras que nos plazca, y si el uso y la frecuencia juegan a nuestro favor, pueden llegar al imaginario colectivo y pregnar para siempre. Ejemplos como esos son las palabras «robot», «terraformación», «gigante gaseoso» o «virus informático», que salieron de novelas de ciencia ficción o de ficción especulativa y que hoy día están en boca de todos como si tal cosa. Todos ellos, por cierto, términos muy tecnológicos: y es por esto que he decidio fundir en esta entrada la escritura y la tecnología en una misma palabra, «escritecnología».

Edades

Yo soy millenial, pues nací en el orwelliano año de 1984, pero entiendo que conforme las órbitas solares van hacia atrás, a la gente le cuesta más adaptarse a la tecnología siempre en continuo avance. Esto es la temática de toda una disciplina muy cotizada últimamente: UX: user experience. Profesionales de la talla de Meri Minimeri o Piccia Neri son referentas en este campo, y se enfrentan al titánico reto de hacer las interfaces y dinámicas tecnológicas más accesibles a todo las personas.

De izquierda a derecha: Piccia Neri y Meri Minimeri.

¡Trabajan de eso! Es decir, que la tencología no tiene por qué ser exclusivamente un feudo de los jóvenes y de los más dedicados a ella, sino que debe pertenecer y estar adaptada a todas las edades y realidades humanas.

Motivación

Toda esta disertación nace de una entrevista que vi hace poco. No diré los nombres reales del entrevistador ni del entrevistado. El entrevistador es una persona trascendente en el mundo de la Inteligencia Artificial y el Big Data, y lo llamaremos Práxedes (37). El entrevistador es un escritor de edad muy avanzada y de mucho renombre que llamaremos Teodosio (84). Aunque los nombres sean ficticios, la entrevista y los extractos son reales y exactos. Práxedes se dedica al mundo de la tecnología y el Machine Learning, y Teodosio es una escritor que se manifiesta ANTI-TECNOLOGÍA.

Las identidades de Teodosio y de Práxedes permanecerán en el anonimato salvo peticiones individuales.

Hay que decir que la base de la entrevista es bastante contradictoria: un podcast dedicado a la tecnología y a la inteligencia artificial en el que se entrevista a una persona que manifiestamente y violentamente rechaza todo tipo de tecnología asociada a internet. ¿Por qué Práxedes decidió invitar a Teodosio a semejante programa? Por mucho que lo admirase, lo tendría de frente, ¿no? Pues el caso es que los resultados son interesantes e indignantes por igual, y es por ello que estoy escribiendo estas líneas, porque también soy escritor y creo que la tecnología salvará a la humanidad del colapso económico y ecológico, por mucho que Teodosio diga que no. Además, Teodosio afirma que no le interesa, que le aburre, y como le aburre no se informa. ¿Que no se informa, siendo escritor? Volveré sobre esto más adelante.

Pues empezamos bien

Cuando Práxedes deja claro a Teodosio de qué va el podcast y el trasfondo y especialidades de otros invitados a ediciones pasadas y se prepara para hacer su primera pregunta, el entrevistado interrumpe con:

Teodosio: Vamos a ver, primera objeción: yo no sé qué es un podcast. ¿Qué cojones es un podcast, coño? ¡A ver si habláis en cristiano y no en pichinglis! Oigo esta palabra por aquí y por allá pero no sé qué es eso.

Práxedes: Un podcast es un programa de radio que no se emite en una radio.

Teodosio: O sea, una grabación.

Práxedes: correcto.

Teodosio: Pues ya está. ¿Por qué no lo llamáis grabación? ¿Para qué complicarse las cosas? ¡Primera objeción a la inteligencia artificial y al mundo de la tecnología!

De aquí se destilan varias cosas. Lo primero es la agresividad de Teodosio: una furia contenida y manifiesta en contra de los préstamos del inglés (que, siendo escritor, me choca que ignore la razón de la existencia de los mismos).

Tú también has pensado en Abraham Simpson y lo sabes.

Por otro lado me cuesta mucho creer que no sepa lo que es un podcast, siendo Teodosio (aunque no lo reconozca) una persona con presencia en redes sociales y con página web. Tercero y último: ¿Qué tendrán que ver los préstamos lingüísticos con la IA y la tecnología?

¿A qué vienen todas estas complicaciones, con lo sencillo que era antes vivir?

Práxedes trata de formular preguntas a lo largo de toda la entrevista, pero es interrumpido constantemente por Teodosio, que una vez más hace gala de una agresividad y beligerancia impropias de un personaje público, y van más en consonancia con una persona que busca la polémica y el ruido. A esta altura de la entrevista se revela que Teodosio no está tanto en contra de la tecnología como en contra de internet. Mantiene que YA NO SE VENDEN LIBROS POR CULPA DE INTERNET.

Práxedes: Cuando yo vivía en EEUU no podía comprar tus libros en una librería. Tenía que encargarlos por Amazon, que es una plataforma que opera en internet.

Teodosio: ¡Pues qué coño! ¡No podías comprar mis libros porque eres un perezoso! Porque yo empecé a comprar libros con cuatro, cinco, seis años… cuando llegaba el día de reyes, cuando el cumpleaños, el santo… y era la época de Franco (Teodosio aqui alza los brazos al cielo y exagera el tono de su voz) en la que se dice que los libros estaban prohibidos y esas cosas… y compraba libros, y los encontraba… ¡los buscaba! Me pateaba Madrid y los encontraba. ¡Tú no los buscabas!

Práxedes: ¿En Estados Unidos? Sí que los buscaba.

Teodosio: ¡Hasta en el desierto del Sáhara! Si tengo ciento veinte mil es porque he comprado libros en todos los lugares de la Tierra. ¡Incluso en plena guerra de Vietnam!

Práxedes: Libros en general sí. Pero yo quería uno en concreto, uno tuyo, por ejemplo. No se podía. Se tenía que recurrir a internet para ello.

Teodosio: Pero ¿no te das cuenta de que eso es lo que en filosofía se llama una petición de principio? Porque eso sucede a partir del momento en que estalla internet.

Queda bastante claro que Teodosio tiene bastantes problemas para escuchar, y que recurre a la agresividad y al insulto cuando se ve acorralado.

Libros electrónicos esiten

También se ve que ignora la existencia de los e-books, que ayudan a dar más difusión todavía a la obra escrita, aparte de ser más baratos, más ecológicos y más fáciles de producir que los libros tradicionales. ¿Un escritor que ignora (o decide ignorar) la existencia de los e-books?

La misión de Práxedes

Práxedes: Lo que yo quiero es conocer bien la tecnología, no quedarme atrás (…) y que la tecnología aporte cosas buenas y evitar que genere un entorno de romper libertades, y te quería comentar una cosa…

Teodosio: Pero… pero tú eres… ¡No! ¿A ti sabes lo que te pasa? ¡Que eres un vanidoso! Te crees que puedes salvar a la humanidad o por lo menos colaborar en esa tarea (…) pero yo no creo que nadie pueda ni deba salvar a la humanidad (…) el ser humano es un depredador (…) Mi fórmula es la individual, la de cultivar mi propio huerto, con sano egoísmo. Yo me dedico a mi huerto, sin meterme en los huertos del vecino. ¡Tú te metes en el huerto del vecino!

Práxedes: Me meto en el huerto del vecino pensando en las plagas que al vecino le podrían afectar, para entenderlas e intentar que sea un huerto mejor.

Entonces Teodosio interrumpe de nuevo para hablar de la pandemia de la COVID-19, alegando que todo esto es culpa de la tecnología, y se explica: cuando aparece la tecnología en el mundo antiguo, apareció la ganadería, y en ese momento que el ser humano comenzó a relacionarse con animales, los virus pasaron al ser humano y así comenzó su destrucción.

Teodosio, no abandones. Elle no lo haría.

Teodosio argumenta entonces que la tecnología no puede salvarnos de tal adversidad, y que por lo tanto es inútil: que algo que no funciona siempre es que simplemente no funciona, y por tanto debe de ser descartado. ¿Matamos entonces a todos los seres humanos enfermos, con discapacidades o con trastornos psicológicos? Teodosio, quizás inconscientemente, argumenta que sí.

Comunicación

Posteriormente, de manera completamente improbable, Teodosio carga entonces contra los centros comerciales, y de alguna manera relacionándolo con internet, asegura que eso se está cargando el pequeño comercio y las librerías de toda la vida.Esto que dice no es del todo inexacto, y es verdad que las grandes cadenas están dominando el mercado, y que hacen daño al pequeño comerciante. Esto es así y es innegable.

¡La tecnología puede ayudarnos ahora más que nunca!

Lo que Teodosio no sabe (o, una vez más, decide omitir) es que internet y la tecnología también se usa para luchar precisamente contra esa amenaza corporativista. Un ejemplo clarísimo es la iniciativa Compra Online en Granada, un proyecto surgido durante el segundo confinamiento en la ciudad de Granada para ayudar al pequeño comercio y a que la gente recurra a ellos gracias a sus plataformas online.

Compra Online en Granada, una iniciativa altruista y encomiable, y todo gracias a las mentes tras su creación y a la existencia de internet.

Entonces Teodosio carga contra los dispositivos, que él llama obstáculos, que usamos para comunicarnos. Alega que la gente ya no habla, que la gente chatea con sus aparatitos y que eso va contra natura. En esta época que vivimos de pandemia no se puede negar que herramientas como FaceTime, Skype, Zoom o Google Meet han servido para mantener unidas a las familias y a los grupos de amigos a pesar de las medidas de distancia social y de confinamiento impuestas a la población en pos de la salud y de evitar la propagación del virus. ¿Ignora Teodosio esto? ¿Le da igual? ¿Niega la existencia de un riesgo para la salud? Tantas preguntas y tan poco interés en que las responda.

Contra el progreso

Práxedes: Una pregunta: ¿Qué haces con tu hijo? ¿Serías partidario de protegerlo y que no tenga interacción con la tecnología o acompañarlo en esa inevitable interacción tecnológica?

Teodosio: Ah, no no no no no. Yo no lo acompañaré porque yo nunca emprenderé ese viaje. A mí me gustaría que mi hijo rechazase el smartphone y no le gustara internet. ¡Que le gustara jugar a las chapas, a las canicas, corretear por las calles, montar en bicicleta! (…) Si de mí dependiera, si pudiera apretar un botón y regresar al siglo sexto antes de Cristo, no titubearía ni un solo instante. Todo lo que es tecnología, todo lo que es inteligencia artificial, lo borraría de la faz de la Tierra. Acabaría con la televisión, los transportes aéreos y los trenes de alta velocidad (…) ¡Nadie tiene el coraje de vivir como vivo yo, que vivo así (sin tecnología, aparentemente), y sin embargo estoy presente en la sociedad!

Aparte de los espeluznante de sus afirmaciones, aquí Teodosio peca de hipócrita, pues tiene una página web y una cuenta de Twitter. Aparte de eso, es muy fácil afirmar que nadie tiene coraje de vivir como él y sin internet cuando se es un consagrado escritor que vive de las rentas, ignorando deliberadamente a cientos de miles de personas que no tienen más remedio (máxime hoy día) que recurrir al teletrabajo, o a internet para poder ganarse el sustento.

Ha quedado más que demostrado que el teletrabajo se terminará imponiendo como norma.

Además… ¿Ignora Teodosio la cantidad de vidas que se han salvado gracias a la tecnología? Hablo de los campos de la medicina, las prótesis hechas con impresoras 3D, los avances en agricultura, los equipos de salvamento en zonas catastróficas…

La escritecnología

Es entonces cuando Práxedes confronta a Teodosio sobre la existencia de varias comunidades online en las que el entrevistado se dedica a escribir y a dar difusión a sus artículos periodísticos. Teodosio se defiende alegando que se había quedado sin formato donde publicar, y que es mucho más barato hacerlo digital, porque se niega a abrir una empresa en España y fundar su propia publicación. Se remonta a un periódico que fundó con ocho años y que cobraba céntimos de peseta por el mismo, y que eso es lo que debería ser hoy día.

Teodosio apela a sus años mozos pero no nos convence

Agradece también que en aquellos días no existiera internet, porque de no ser así no habría sido posible que él hubiera ganado dinero con ello. También alega que es imposible ganar dinero en internet. Práxedes, por supuesto, responde que sí que es posible, pero que obviamente requiere de mucho trabajo, planificación y organización, además de tener que darse de alta como autónomo.

Teodosio: ¡Yo no soy autónomo! ¡A mí me obligan a ser autónomo! Yo soy escritor, yo no soy autónomo. No puedo hacer eso porque entonces tendría que hacer la declaración, pagar el IVA… ¡Yo no sé hacer nada! ¡Yo soy escritor! ¡Yo no sé hacer nada más que escribir! (…) para escribir solo necesito un boli y un papel. ¡Nada más!

Y aquí es donde Teodosio colmó el vaso de mi indignación. ¿Cómo es posible que un escritor diga eso? ¡Precisamente cuando se es escritor o escritora es cuando más hay que saber! Hay que documentarse sobre mil cosas, sobre profesiones, sucesos, personajes, procesos judiciales, trámites administrativos… ¿Cómo es posible que afirme que no sabe nada? Un escritor con una larga carrera como la suya ha tenido que investigar a la fuerza sobre multitud de cosas. Y no, no basta con un papel y un bolígrafo: hace falta bibliografía, referencias y testimonios. Internet es un recurso único para esto. Gracias a internet, prácticamente todo el conocimiento de la humanidad está en tu teléfono o en tu ordenador. Es por ello que hablo de escritecnología: gracias a internet ahora es más fácil crear un mundo y unos personajes más plausibles, más humanos… porque al tener toda esa información le puedes dar un cariz sin tener que ser tú un especialista en ello.

Documentarse, organizarse y escribir: se necesitan más cosas que lápiz y papel, Teodosio, te pongas como te pongas.

Nunca me he leído un libro de Teodosio, y visto lo visto menos mal que no, pero qué vacíos deben de estar sus escritos cuando se cierra a conocer el mundo y a escribir sobre el mismo: cuando se cierra a documentarse y ponerse en la piel de sus personajes con todas las consecuencias. Aparte de eso, casi parece que en vez de tener un problema con la tecnología, lo tiene con el sistema fiscal. En fin, en el mar de indignación al menos me han aparecido unas risas.

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2 comentarios

  1. Erika Cipré dice:

    Confieso que lo más interesante del discurso de Teodosio es cuando se jacta de utilizar solo un boli y un papel. ¡Me genera tantas dudas, su metodología! Me gustaría preguntarle si en un solo papel le cabe un libro entero; quién se lo transcribe luego a texto digital (puesto que él no sabe); si lo presenta con tachones o si está capacitado para usar la goma… No sé. ¡Ah, ya sé! Escribe a lápiz porque aún no le han dado permiso para pasar a bolígrafo, ¿no? Yo, por si acaso, le haría otra entrevista.

    • Rafael FDG dice:

      Jaja
      Yo a Teodosio no me acercaría, y seguramente tú tampoco si supieras su identidad real, pero desde luego yo tampoco le habría dado permiso para pasar a bolígrafo.

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