Presentación de Fernweh

Presentación de Fernweh

Fernweh

Viajar es, sin duda, una de las cosas más recomendables a la hora de buscar inspiración para escribir. Fernweh es una antología de temática viajera (no en vano, fernweh significa «pasión por viajar») y climática, y aparte de ello tiene imbuido en su esencia un marcado mensaje ecologista. Era solo lógico que para su segunda presentación, María Fornieles y yo iniciáramos uno de los viajes más variopintos del año: Madrid-Londres-Málaga-Granada.

Rumbo a lo desconocido

El evento principal era asistir a la segunda presentación de Fernweh: rumbo a lo desconocido (pues la primera tuvo lugar en el Festival Celsius 2019). Sería en la biblioteca pública Elena Fortún, comúnmente conocida como Biblioteca Pública Retiro, situada en la calle Doctor Esquerdo, en Madrid.

Muchas sillas para los asistentes pero pocas para los autores.

La antología se compone de 12 relatos, de los cuales uno de ellos es el ganador, aunque de la larga lista de autores y autoras de la antología, solo asistiríamos unos pocos. Además, la antología estaba co-presentada por Cristina García Perez, Meritxell Terrón y por María Zúñiga (esta última de forma telemática).

Aun así, y como flashback de la presentación en el Celsius, no había suficientes sillas para tanto autor, de modo que algunos tuvimos que quedarnos de pie cual literaria selección deportiva esperando a la foto con la copa ganadora. No haré una reseña de la antología porque está feo que lo haga de una entre cuyos autores me encuentro, pero sí detallaré un poco los relatos y sus temáticas.

Climas polares

Los climas polares siempre son fascinantes, y es que las condiciones extraordinarias son un caldo de cultivo único para las aventuras y para poner a prueba a los héroes y heroínas protagonistas de nuestras historias.

La antología comienza con Blanco, el relato de Laura Alonso Ameyugo, una historia muy diferente a la que esperas, con un twist que me dejó, pues eso, blanco. María Elena Carpio continúa con su relato Proyecto Leviatán, una apuesta por hacerle un buen hueco a la ciencia ficción espacial en esta antología tan íntimamente ligada a los climas de la Tierra. La nana de las brujas, de Sara Mascaraque, cierra la sección de climas polares de la antología con una historia a caballo entre la fantasía, el realismo mágico y el siempre interesante género de cachava y boina.

Climas templados

La sección más corta de esta antología es la correspondiente a los climas templados, y es que quizás desde el punto de vista literario es mucho más difícil hacer destacar un clima tan estándar y suave.

Pero eso no es obstáculo para que los Lucybell Haner con su Hijos de la Laurisilva e Iván Mayayo, con su (desgarrador) relato El viento y la lluvia cantan tu nombre hagan gala de una prosa exquisita que nos transportan a otros mundos y realidades rodeados de palpitante naturaleza.

Climas cálidos

Los climas cálidos son los más abundantes en cuanto a relatos, y quizás al ser autores españoles, el clima caluroso es con el que más nos podemos sentir identificados.

Buen presagio es el brillante relato de Raquel Arbeteta, Sed de Esperanza el de Alfred Almasy, En busca del paraíso es la aventurera apuesta de Cristina Ogando, Hijas del infierno, la habitual obra maestra de Marina Tena, Ersatzteil ,que es el mío, y el divertidísimo Los sueños no tienen título, el relato dentro del relato de Rubén Rodríguez Rísquez. Por último, pero no por ello menos importante, el relato ganador, el fantástico Udai, de Leticia Goimil.

Presentando por segunda vez

Fernweh fue la primera presentación de una antología a la que yo había acudido, y al tener diferentes temáticas y tan diversos personajes y mundos, la estructura del evento era diferente a como yo estaba acostumbrado. En la segunda presentación, la dinámica fue la misma: cada uno de los autores expusimos un poco el argumento y las ideas desarrolladas en cada uno de los relatos.

Un fernweh, dos fernwehs, tres fernwehs

Es difícil escribir un relato corto y conseguir que tus lectores empaticen con una ventana tan pequeña a un mundo tan grande, pero aún más difícil es hablar de ello sin desecar las sorpresas y los desenlaces planteados en menos de cinco mil palabras. Sin embargo la gente lo agradeció y lo apreció, y eso es un sentimiento inolvidable.

Retrato de Meritxell Terrón, realizado por María Fornieles

Fue una presentación emocionante, ya que también tuvimos ocasión de hablar de nuestros (no pocos) proyectos actuales. Es cuando tuve la oportunidad de comentar mis avances con el ciclo Exomundos, la antología A través de la Escarcha, mi artículo en la revista #DevsFromSpain y mi relato en el número 15 de la revista Supersonic.

Tampoco quiero olvidar la cantidad de memes que salieron de la primera persentación, en el festival Celsius, y recordar también los que salieron de esta.

Subsecuente cena literaria con mucho hincapié en la calidad de las correcciones, los engordantes gofres que ofrecían a modo de postre y en las patatas que no se comió Cristina

Literup son más que un equipo, son una familia, y eso es inolvidable y alentador. La sobresaliente labor de edición y calidad humana deberían ser norma en una editorial hoy día y siempre. Cómo moláis.

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3 comentarios

  1. Me ha encantado. Yo, desde luego, he disfrutado mucho más esta presentación. Había mucha interacción con el público y pude ver que todos los autores (entre los que me incluyo) nos explayamos más sobre nuestras obras.
    ¡Un saludo! <3

  2. […] pasados 13 y 14 de diciembre me teletransporté a Madrid de nuevo para asistir a la tríada navideña un evento literario organizado por tres editoriales: Hela […]

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