The Mandalorian

The Mandalorian

This is the way.
The Mandalorian es de lo mejor que se ha hecho dentro del universo Star Wars desde las trilogías originales. Ojo: no lo único bueno, ya que también he disfrutado mucho de las secuelas (Episodios VII, VII y IX), las series y demás productos derivados… pero de eso hablaremos otro día (que el asunto traerá cola). Hoy toca hablar de The Mandalorian.

Ere un mandarino

Es indudable que se trata de una serie hecha con mimo y cariño por Star Wars, de manera similar a como se hizo con Rogue One (Gareth Edwards, 2016) y con Solo (Ron Howard, 2018): prestando atención a esa mitología subyacente que se denomina universo expandido de Star Wars. Es tremendo el nivel de detalle que se ha estudiado en esta producción, así como los avances técnicos a la hora de rodar la mayoría de las escenas. Pero no es una serie exenta de fallos y marrones. Y quiero empezar por aquí porque no todo van a ser halagos. Ojo, que si te quedan episodios por ver puede haber SPOILERS a partir de aquí. Este post cubre las dos primeras temporadas de la serie. Si no las has visto enteras… ¡DEJA DE LEER, DANK FARRIK!

Una galaxia cromosómica

Es cierto que conforme los capítulos avanzan (sobre todo a partir de la segunda temporada) la cosa mejora, pero The Mandalorian parece cometer el mismo error que la trilogía original: casi todo el reparto son hombres. No es un error súper grave, ni muchísimo menos censurable, pero sí es tela de extraño y forzado que haya tan pocos personajes femeninos con protagonismo. Sí los hay recurrentes, pero como es obvio con poca participación.

Todos señores y Cara Dune

¡Y no era tan difícil! Por suerte tenemos ahí a Cara Dune, un personajazo que por desgracia solo es secundario/recurrente. Entiendo que la serie está centrada solo en el mandaloriano protagonista, pero nada habría costado darnos un poco más de Dune y de su trasfondo, historia y actitudes: porque cada vez que sale, se come la pantalla ella sola. El personaje de la mandaloriana que fabrica armaduras es interesantísimo, pero ni siquiera recibe un nombre. Fennec Shand (interpretado por la legendaria Ming-Na Wen) dura un asalto y desaparece. La muchacha que Mando conoce en el planeta del AT-ST queda relegada a mero interés romántico… y todo así.

Cinco personajas que podrían haber desarrollado mucho más. Especialmente la mandaloriana que forja el beskar.

La segunda temporada parece que intentó enmendar este asunto añadiendo mujeres al reparto, pero una vez más se hizo de forma efímera y poco convincente para mi gusto. El bulto sigue siendo inequitativo. Este esquema era el mismo en las películas originales, en la que la princesa Leia estaba rodeada de personajes masculinos. Y la verdad sea dicha: es rarísimo, porque es que ni en secundarios. ¿Todos los pilotos del asalto a la Estrella de la Muerte? Todos tíos. ¿Los soldados y oficiales imperiales? Todos tíos. ¿Pilotos y soldados de la alianza rebelde en la batalla final en el Retorno del Jedi? Todos tíos. Eso sí, bailarinas sexys en el palacio de Jabba el Hutt. The Mandalorian no puede (ni debe) permitirse esto.

Espero que salgan más, pero seguramente no

Y sí, en el season finale de la segunda temporada nos obsequian con una magnífica escena que comparten Cara Dune, Bo-Katan Kryze, Fennec Shand y Koska Reeves, pero eso me sonó a «hacer un Endgame», crear una escena común con todos los personajes femeninos repartiendo leches: lo cual está muy bien, pero llega tarde y comprimido en apenas unos minutos (o segundos de metraje). Mi pregunta es: ¿no se puede hacer lo mismo a lo largo de toda la obra, en vez de en los cinco últimos minutos? A mi entender es reducir a los personajes femeninos a meros instrumentos de un solo uso, como si realmente estuvieran ahí para cubrir un hueco pero sin eclipsar al protagonista masculino.

Fanservice is not the way, Mandalorian

Y no me refiero al fanservice de enseñar carne, sino al de los innumerables nods al resto de películas y series. Es cierto que emociona ver unos jawas haciendo el gamberro en su usual tanque de arena, o que da sensación de familiaridad que se hable de asuntos que aporten continuidad, como la caída del Imperio Galáctico o el alzamiento de la Nueva República. Con lo que se cansa uno es con el exceso de guiños.

¿A que no adivinas quién estuvo aquí sentado justo hace unos años?

El gratuitísimo paseo por Tatooine, la nada discreta inclusión de personajes de otras series solo for the sake of it (Ahsoka Tano, Bo-Katan y Boba Fett). Entiendo la necesidad de una continuidad y un contexto, pero si todas las instancias que se nos ofrecen se desarrollan en los mismos sitios, el universo de Star Wars parece pequeño, como si al final se conociesen todos por unas o por otras.

Mando, deja tranquilos a los Moradores de las Arenas con sus movidas.

Esto se hizo muy bien en Rogue One y en Solo, que aunque mostraba algunos personajes conocidos, introducía muchos nuevos, así como lugares y parajes que no habíamos visto antes, expandiendo el imaginario de la franquicia y dándole riqueza social y cultural. Ejemplos particularmente interesantes son el planeta Scarif (en Rogue One) y la androide L3-37 (Solo).

Cualquier parecido entre estas dos naves es meramente circunstancial.

Otra cosa que a mí me molestó particularmente y que no sé si es un homenaje, un cameo, una copia o una falta de originalidad… es la Razor Crest. Sí, lo siento, soy un tiquismiquis con las naves espaciales y la Razor Crest no es una excepción. Es un calco de la Serenity, lo tengo clarísimo (esto es mi opinión personal, que conste), y a lo largo de la serie han intentado que nos encariñemos con la nave, esperando quizá que la pusiéramos a la altura del Halcón Milenario, pero para mí tuvo el efecto contrario. Es una discount Serenity a la que siempre le pasa algo, la desmontan, la pisotean, se les cae al agua y finalmente la trituran como si fuera carne para albóndigas. No me dio la más mínima pena cuando reventó en mil pedazos. Haber escogido un caza TIE X-1, que tiene generador de escudos, Mando, hombre, que pareces tonto.

Sidequests del Mandalorian

Esto es una constante lacra de muchas series: los capítulos de relleno. En series de estructura episódica era más fácil de engarzar, pero en The Mandalorian quedan demasiado forzados y a veces pueden llegar a ser incluso irritantes. Es cierto que seguimos la vida de un cazarrecompensas que no ve sus mejores días, y que no todo va a ser un camino de rosas, pero hay muchos capítulos que se hacen pesados, y que enlentecen una trama que sí que es interesante.

Mando, tú crees que vas palante, pero no vas a ningún sitio.

Hay algunos capítulos de relleno que sí me parecieron bien enmarcados, con una trama independiente muy interesante y bien hilados con el resto de los acontecimientos que se narran, pero hay otros que claman al cielo porque no aportan nada salvo lo que he explicado en el apartado de antes: fanservice. Mal, Filoni, mal.

The Mandalorian

Pero no todo son pegas, obviamente. Es una serie que se disfruta desde el minuto uno. Un protagonista con muy poco diálogo y enmascarado, pero que rezuma expresividad: ¡tiene muchísimo mérito! Cuando anunciaron una serie que se llamaba The Mandalorian, todos pensamos en Boba Fett, pero cuando vimos que no seguramente mucha gente se llevó una decepción. Pero ¡ni falta que le hace! Han sabido construir un personaje gris con todas las cosas que nos gustaban de Boba Fett pero sin ser Boba Fett, sino una creación original. Y eso no tiene precio.

Mando buscando una guardería en internet mientras Grogu va a activar la marcha atrás de la Razor Crest.

Luego está Grogu. ¿Qué podemos decir de Grogu que no se haya dicho ya? ¡Ese pequeñajo no sabe ni hablar y ya es el mejor personaje de toda la serie! Es increíble lo que se ha conseguido con un muñecajo verde y un señor con la cara tapada. Eso es hacer cine. Aunque mi favorito sin lugar a dudas es IG-11 (interpretado por el genial Taika Waititi). Un spin-off ya con este androide asesino, con K-2SO y con L3-37, por favor.

IG-11, magnífico trasto carsimático

Es una serie cargada de momentos brillantes, pero que además beben de muchos clásicos queridos y admirados. Una banda sonora que homeajea a Morricone y planos que se transfiguran en instantáneas de Akira Kurosawa o de Sergio Leone. Esta mezcla de Space Opera, Fantasía Espacial, Western y cine de Samurais es una fusión de la que voy a querer seguir bebiendo.

¿Puede ser este el mejor capítulo de la serie? Puede ser el mejor capítulo de la serie.

La cinematografía es indudablemente brillante, y le da una solidez inusual a un producto tan franquiciado como es Star Wars. Nada revelaré del final porque, aunque tiempo habéis tenío, no quiero arruinar ni un solo momentazo por mucho que hay hayan corrido ríos de twitter.

I have spoken.

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